Arte urbano en la universidad: la valla del fin del mundo

Como saben los seguidores de Urbanario, el curso pasado cerré la asignatura sobre graffiti y arte urbano que impartí desde 2006 en la Facultad de Bellas Artes que la UCM tuvo en la ciudad de Aranjuez.

Durante unos meses estoy compartiendo aquí algunos de los proyectos más interesantes producidos por los alumnos durante estos diez años de trabajo. El único parámetro que se exigía a los proyectos era que estuvieran basados en la observación y análisis del espacio público. Es decir, debían responder a lo que es, en esencia, el arte urbano: obras que toman la ciudad como material de trabajo.

Esta serie fotográfica de Esperanza Arquero está entre las obras más potentes que tuve la suerte de tutorizar en Aranjuez. A través de una serie de textos e imágenes, Arquero compuso esta pieza narrativa acerca de su relación de varios meses con una larguísima valla de metal corrugado: el encuentro con la valla, el descubrimiento de su utilidad (cerrar una parte de los secos alrededores de Toledo para la prometida construcción de un barrio futurista destinado a ser un símbolo de la ciudad), la observación de los ciclos vitales de la valla, y finalmente el traspaso de la valla y la contemplación de su interior.

El proyecto se produjo durante el curso 2009-2010.

La serie completa de imágenes está en javierabarca.es.

En Urbanario hemos recordado ya otros interesantes proyectos producidos como parte de la asignatura durante estos diez años:

Marta Martín: jugando con los grafitis históricos de Aranjuez.
Alma Arcenillas: retratando malas hierbas.
Laura Pérez: plantas secas arregladas con pintura.
Sheida Pourian: desperdicios que cobran vida.
Triple Red: dibujos inconscientes con silicona.
Angele Bonnaud: plantas colonizadoras.
Luis Martín: azulejos artesanales y falsas ruinas.
Verónica Navarro: prohibido jugar a la pelota.
Bárbara Patán: documentando las pegatinas de los cerrajeros de Madrid.
Javier Fernández: resucitando fuentes olvidadas.
Elisa Pardo: buscando rastros de vida en una plaza fantasma.
Pablo Álvarez: productos equívocos.

By | 2 mayo 2017|arte urbano en la universidad|Sin comentarios

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