Los alias de Space Invader

El gran dilema del arte público independiente surge cuando al artista, acostumbrado a crear sus obras para abandonarlas en la calle, le llega el momento de producir objetos vendibles que le den de comer. Desde los artistas del graffiti en el Nueva York de los setenta hasta los actuales artistas del postgraffiti, la solución inmediata para la mayoría ha sido y sigue siendo pintar cuadros y editar obra gráfica en el estilo que caracterizara sus obras en la calle.

A nadie escapa que ese brusco cambio de contexto pervierte en su esencia la obra, sin dejar de ella más que un reflejo turbio. En este tipo de arte el entorno es parte de la pieza tanto como lo es la pieza misma, y la una sin el otro deja de existir. El transplante directo de la calle a la galería parece no funcionar nunca.

La solución pasaría por idear maneras de hacer vendibles las obras ejecutadas en la calle, pero muy pocos artistas en todo el mundo han aventurado experimentos en esta dirección. Dos de ellos son nuestros madrileños, de adopción Eltono y de nacimiento Suso33, de cuyas propuestas hablaremos. Hoy quiero recordar la idea del francés Space Invader que, al menos desde el año 2000, pone a la venta lo que él llama alias.

Se trata de réplicas exactas de piezas concretas instaladas en la calle. En la campaña que desarrolla desde finales de los noventa Invader utiliza teselas de colores con las que confecciona pequeños mosaicos que pega en las paredes de las ciudades. Los mosaicos son siempre cambiantes, de modo que cada alias es también único. Se venden dentro de un bloque de resina, van acompañados de un certificado de autenticidad que especifica la calle y la fecha en que se instaló el original, y de una foto del mismo en su entorno natural.

Una solución sin duda inteligente, y eficiente si tenemos en cuenta que el producto tiene una belleza y sobre todo una cualidad física y una durabilidad que lo hacen apropiado para ser objeto de coleccionismo. Pero lo más interesante del asunto es que el certificado de autenticidad te hace en teoría dueño de la pieza original instalada en la vía pública. Por más que tal posesión sea ficticia, la idea propone un interesante puente entre las obras de calle y las obras de colección, y supera una encrucijada insalvable de manera limpia, clara y efectiva.

Comments 1

  1. Remebe.- wrote:

    Buena idea este blog, me pasaré de vez en cuando a hacerte una visita.

    Un saludo.

    Posted 04 may 2008 at %H:%M 12Sun, 04 May 2008 00:18:19 +010019.

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  1. From Urbanario - La herencia de Ernest Pignon-Ernest, y cómo coleccionar arte urbano on 23 sep 2008 at %H:%M 10Tue, 23 Sep 2008 10:21:42 +010042.

    [...] difícil paso de la calle a la colección. Exitoso como los alias del parisino Invader, de los que hablábamos hace unos [...]

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